Adquirir un vehículo usado es una decisión importante que requiere ojo crítico. Para que la venta de autos sea satisfactoria, no basta con que el vehículo luzca bien estéticamente; es vital realizar una revisión profunda que garantice que estás invirtiendo en una unidad confiable y segura.
1. El motor y la mecánica bajo el capó
Al inspeccionar uno de Nuestros Autos o cualquier unidad particular, lo primero es el motor. Busca signos de fugas de aceite o refrigerante. Con el motor en marcha, escucha ruidos metálicos o vibraciones irregulares. Un punto clave que siempre destaca la Cámara del Comercio Automotor es verificar el color del humo del escape: si es azul o muy blanco, podría indicar problemas internos graves.
2. Estructura, chasis y carrocería
Un auto puede brillar, pero ocultar daños estructurales. Revisa las uniones de las puertas, el capó y el baúl; si no encastran perfectamente, es señal de choques previos. En el mercado automotor, la originalidad de la pintura es un plus de valor. Usa un imán pequeño en zonas sospechosas: si no se pega, es probable que haya exceso de masilla bajo la pintura.
3. Interior y equipamiento electrónico
El desgaste del volante, los pedales y el pomo de la palanca de cambios debe ser coherente con el kilometraje que marca el tablero. Asegúrate de que todos los componentes eléctricos funcionen:
- Aire acondicionado y calefacción.
- Levanta cristales y cierre centralizado.
- Luces de tablero (especialmente que no quede prendida la luz de “Check Engine” o “Airbag”).
4. Prueba de manejo (Test Drive)
Nunca cierres una operación de venta de autos sin probar el vehículo en movimiento. Presta atención a la suspensión (que no golpee en baches), a la firmeza de los frenos y a que la dirección no “tire” hacia un lado. Según los estándares de la Cámara del Comercio Automotor, un andar silencioso y estable es el mejor indicador de un buen mantenimiento.

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