La bestia de Donkervoort

La bestia de Donkervoort

El artesanal constructor holandés Donkervoort presentó al P24 RS, el primer superdeportivo con volante a la derecha de la marca.

Por Roberto Nemec

 

El próximo capítulo en la historia de los superdeportivos Donkervoort, ligeros y hechos a medida, será global, y la marca exclusiva ya está aceptando pedidos para la producción de vehículos con volante a la derecha.

El rapidísimo P24 RS es el primer coche en los 49 años de historia de Donkervoort diseñado con volante a la derecha, continuando así una estrategia de expansión que ya ha llevado a la marca a adentrarse en Oriente Medio y Estados Unidos.

La ingeniería para vehículos con volante a la derecha supone otro hito en la historia del P24 RS, tras su revolucionario motor PTC de potencia variable, su subchasis delantero de fibra de carbono Ex-Core y su extraordinario rendimiento en carretera.

El P24 RS ofrece una potencia de 600 CV, acelera de 0 a 200 km/h en 7,4 segundos y alcanza una velocidad máxima superior a los 300 km/h. Además, es capaz de generar más de 2,3 g de aceleración lateral en las curvas. 

Pesa 780 kg ya está disponible en mercados con volante a la derecha (RHD), como el Reino Unido (a través de Premier GT), Japón, Singapur, Hong Kong, Australia y Nueva Zelanda.

Los comienzos

La historia de Donkervoort comenzó en 1978, cuando la legislación obligó a Joop Donkervoort a modificar tanto un coche importado que tuvo que cambiarle la marca y ponerle su propio nombre.

Desde entonces, Donkervoort se ha forjado una reputación de innovación incesante, retroalimentación sin filtros, personalización extrema y una obsesión por la ingeniería ultraligera.

Algunos de sus logros históricos más destacados incluyen la victoria en la categoría GT4 de las 24 Horas de Dubái, el récord de vuelta para coches de producción en Nürburgring con el GT y el desarrollo actual de su propio motor V6 biturbo de 3,5 litros Power To Choose.

Donkervoort se ha forjado una reputación por la increíble conservación de su valor, la personalización prácticamente ilimitada (incluso para los Donkervoort de segunda mano) y el excelente servicio al cliente, con más del 99 % de su producción histórica todavía en circulación.

 

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