“El mercado de autos usados sufre de baja rentabilidad”

“El mercado de autos usados sufre de baja rentabilidad”

Por la “alta presión impositiva” y la “falta de financiación”, así es el cuadro de situación del sector, según explica Alberto Príncipe, presidente de

Por la “alta presión impositiva” y la “falta de financiación”, así es el cuadro de situación del sector, según explica Alberto Príncipe, presidente de la CCA.
El mercado de autos usados cerrará el año 2017 con más de 1.700.000 vehículos comercializados en Argentina. Así, el sector registrará uno de los tres mejores años de su historia. Sin embargo y a pesar del repunte de ventas que llegará al 15% sobre el año anterior, el mercado de autos usados atraviesa un momento complejo en cuanto a la rentabilidad del negocio, en parte por la alta presión impositiva pero también, debido a la falta de financiación oficial que facilite al público la compra de vehículos. Para conocer en detalle este cuadro de situación, CarsMagazine.com.ar dialogó con Alberto Príncipe, presidente de la Cámara del Comercio Automotor (CCA). La entrevista completa, a continuación…

– Cumplidos ya diez meses, ¿cómo ha sido este año para el mercado de autos usados en general?
– El mercado hoy está traccionando bien. Pero nos costó un arduo trabajo, a lo largo del año, lograr que el público entendiera cuáles debían ser los precios de los vehículos usados en función de las grandes ofertas que tenían los 0 km. Fue algo que el sector comercial entendió rápidamente y hasta perdió un porcentaje importantes de utilidades. Pero el público se resistió a aceptar esa realidad de precios y por eso se demoró entre seis y siete meses hasta que los valores se sinceraron. Cuando eso ocurrió, el mercado comenzó a avanzar paulatinamente en el segundo semestre del año. Y creo que hoy muestra precios razonables de acuerdo a los valores de oferta real de los vehículos 0 km.

– ¿Cómo cerraría el año para el sector? Se pronostica más de 1.700.000 unidades, lo que implicaría el tercer mejor año de la historia…
– Sí, estaríamos cerrando un 2017 muy cerca de los mejores años del sector; y versus el año pasado, implicaría un crecimiento del 15 por ciento, aproximadamente. Es un porcentaje interesante en volumen. En cambio, no implica eso un crecimiento en las utilidades…

– En ese sentido, ¿qué dificultades atraviesa el comercio de autos usados? ¿Los márgenes se han reducido?
– La rentabilidad en el negocio de los autos es mucho menor de lo que la gente imagina. Como los precios de los vehículos son elevados en general, se tiende a pensar que los márgenes comisionales también son grandes. Pero no es así en absoluto… Mientras que en un vehículo 0 km el margen del concesionario es del 13 o 14 por ciento, para un usado se ubica entre el 15 y el 20 por ciento. Pero si deducimos de ese porcentaje la alta carga impositiva que rige hoy, prácticamente estamos en cero y en consecuencia, sufrimos baja rentabilidad. Y atención, porque todavía nos falta considerar los gastos operativos, como el alquiler del local, que siempre es elevado en este tipo de negocios; los gastos municipales y de servicios; y por supuestos los sueldos y recursos humanos. Esos gastos operativos se han estado sosteniendo con el capital de los comerciantes. En estos seis últimos meses es probable que las agencias hayan logrado algún pequeño margen de rentabilidad, pero estuvieron antes otros seis meses trabajando casi a pérdida. No obstante, el optimismo persiste porque vemos que el Gobierno tomó conciencia sobre esto y está hablando de una reforma impositiva general. Para nosotros es una necesidad inminente, porque los números hablan por sí solos. El automóvil es el producto comercial que menos margen tiene, de modo que habría que tener una contemplación especial.

– Otro factor que desde la CCA reiteran asiduamente como problemático para el sector es la falta de financiación para vehículos usados. ¿En qué medida los afecta dicha situación?
– La diferencia de tasas es realmente sideral entre lo que ofrecen los créditos blandos de las automotrices y la oferta existente de crédito privado. El reacomodamiento de precios del usado también se basó en este último aspecto. Desde hace muchos años, el sector del auto usado ha estado desprotegido por la banca privada en general. Realmente lo que necesitamos es apoyo financiero a través de los bancos oficiales. No vemos otra alternativa más que esa. Es una asignatura pendiente y un reclamo permanente que forma parte de nuestra gestión. Las estructuras creadas por nuestro sector, y hablo a nivel federal porque se ha expandido en todo el país, generan una enorme cantidad de empleos, algo que el Gobierno debería considerar.

– Con este panorama que describe, ¿cómo avizora el 2018 y los próximos años para el sector?
– Tengo el optimismo, junto a todos los actores de este sector, de que el Gobierno revisará muchas presiones que tenemos para poder seguir desarrollándonos. Tendremos que ver cómo es el arranque del próximo año, pero en principio tenemos las esperanzas colocadas en una mejora del escenario. En definitiva, en este tiempo no se han cerrado de forma masiva negocios. En algunos casos cambiaron de dueños, pero siguen activos. Por eso, si las condiciones se generan y el Gobierno escucha las necesidades que planteamos desde la Cámara del Comercio Automotor, entendemos que llegarán las determinaciones lógicas y justas hacia nosotros.

Por Martín Egozcue, para http://www.carsmagazine.com.ar

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